21 de abril de 2014

Mi pequeño costurero

Hola a tod@s:

Estoy un poco preocupada, pero es que cada vez tiro menos cosas. Mi cocina está llena de botes de cristal vacíos, de todos los tamaños, porque siempre pienso: ese me puede servir para guardar botones, ese para guardar bolitas y así con todos. Los guardo todos, me da igual el tamaño, desde pequeños, medianos hasta grandes, todos me sirven.
Y eso es lo que me ha pasado con éste bote de cristal, que además es de los más grandes que tenía, que cuando le miraba, veía un costurero con las cosas que más utilizo.
Y así ha sido. 
Porque tengo un costurero en el que guardo muchas cosas, pero lo imprescindible y básico de la costura, como pueden ser el dedal, el metro, las agujas y unas cuántas bobinas de hilo, las he guardado aquí.
Esta idea la he visto en algún otro blog, pero en vez de hacer el acerico a ganchillo, lo he visto en tela, una idea también estupendísima, pero yo con lo que mejor me manejo es con el ganchillo, así que todo está dicho.















Si quéreis hacer el alfiletero, aquí os dejo las instrucciones del número de puntos que he utilizado en cada vuelta.
Mi bote como he dicho es muy grande, la tapa mide 8 centímetros de diámetro, si el vuestro es más pequeño acomodar las medidas al que vayáis a hacer.

Cuando tengáis hecho el alfiletero simplemente es pegarlo con pegamento a la tapa del bote de cristal.
Para decorarlo un poquito más he hecho una tira de una tela con colores similares al verde que he utilizado para el acerico y simplemente lo he pegado a la tapa y al alfiletero.
Y ya está, sencillito.

Es super práctico el mini costurero, porque lo que más utilizo lo meto aquí, para tenerlo más a mano. Para otro tipo de cosas tengo el costurero de toda la vida.
Me ha gustado mucho cómo ha quedado. ¿Y a vosotras?
Si tenéis alguna duda, ya sabéis, mi dirección de correo está abajo del todo, estaré encantada de ayudaros en lo que pueda.
Un besito
Mª Paz

13 de abril de 2014

12.13.14 Abril

Hola a tod@s:

Hoy día 13 de abril, volvemos a presentar la foto del mes, de la iniciativa mensual que nos propuso en su día Flor. Por si conocéis la historia, os diré que nos invitó a participar con ella en la publicación todos los meses, el día 13 de una foto que para cada uno de nosotros represente algo relativo al mes.
Para mí está siendo un calendario muy personal y familiar, siempre con algún elemento relacionado con el ganchillo, que es de lo que trata principalmente este mi blog.
Pues bien, en este caso, la foto elegida que representa este mes de abril, es de mi hija, que cumple años en este mes.
Se llama Raquel, y os contaré un poco de dónde viene su nombre.
Pues bien, el nombre femenino de Raquel es un nombre bíblico, de origen hebreo, latinizado en la forma de Rachel, Raquel en castellano. Significa literalmente "oveja", a menudo vinculado a un significado religioso, "la oveja de Dios", además de interpretarse en algunos escritos por su significado de "cordero".
Raquel como personaje religioso aparece por primera vez en el Génesis de la Biblia hebrea y es cronológicamente conocida por ser la segunda esposa de Jacob, después de Lía, y madre de José y Benjamín.
Éste fue un nombre muy frecuente entre las mujeres judías durante la Edad Media y posteriores épocas.
La fuente de esta información la he encontrado aquí y aquí.

Si queréis ver más fotos de esta iniciativa de Flor podéis verlas en su blog Mums & Kids in madrid.
Volvemos a tener una cita el próximo 13 de mayo.
Que tengáis un buen día.
Un saludo.

8 de abril de 2014

YO RECICLO nº 2. De lata a bote para rotuladores.

Hola a tod@s:

Ésta es mi primera aportación a la iniciativa de Daniela del blog Creando Utopías, llamado YO RECICLO, en la que nos invita a reciclar, por un mundo más justo y sostenible.
En este mes de abril había que reciclar "latas".
En principio había que presentar la entrada el día 5 de cada mes, pero he andado un poco apurada de tiempo, he tenido un fin de semana muy ajetreado. Pero a pesar de no cumplir con la fecha exacta,  no me he querido perder este desafío que me parece muy original, práctico e interesante. 
Aquí tenéis mi aportación.
De una lata de alcachofas a un bote para los rotuladores. 



He forrado toda la lata con una tela que tenía de una funda nórdica de mi hija de cuando era pequeña. Procuro no tirar nada, "o casi nada", porque fíjate que bien te viene cuando tienes que echar mano para hacer alguna cosa.
Lo primero que hice fue forrar el borde de la lata con la misma tela y después taparla con un trozo de fieltro de color verde. Lo hice sobre todo porque quedar mejor así, y por precaución. Estas latas de abre fácil no tienen los bordes cortantes, pero por si acabo.
Después puse 2 círculos del mismo tamaño también con fieltro en el culo de la lata. Así no hace ruido cuando se mueve la lata. Y finalmente forré todo el cuerpo con la misma tela.
También es muy importante que coloquéis un círculo de fieltro dentro de la lata. Si no lo haces, cada vez que metas o muevas los lapiceros, rotuladores, etc, va a sonar muchísimo.
Y como no iba a hacerle un pequeño motivo de ganchillo.
Me gusta mucho este tipo de "madroño". Lo he visto en una página, que ahora no tengo a mano, pero voy a utilizarlo para otra cosa que tengo en mente. Hasta entonces me dará tiempo de buscarlo y enlazarlo porque viene hasta con tutorial y todo.

Os dejo el enlace por si quéreis visitar otros proyectos de YO RECICLO nº 2 Latas. Aqui podéis ver más trabajos de reciclajes de latas. Pasaros, os van a gustar.
Que paséis buena semana.
Un besito

4 de abril de 2014

Sillón capitoné restaurado

Hola a tod@s:

Os va a parecer extraño, pero hoy no os traigo nada de ganchillo.
Quiero enseñaros la transformación que hice de un sillón de capitoné que me encontré literalmente "EN LA BASURA".
Sí, sí, habéis oído bien, estaba en la basura. No es que estuviera dentro de los contenedores y me metiera en ellos, pero estaba al lado de ellos, tirado.
Cuando lo vi, la verdad es que me puse un poco nerviosa, porque lo quería, y no dudé ni un momento en que me lo iba a llevar. Y así fue.
Es un sillón capitoné tipo Luis XV.
Creo que no hace falta poneros cuál es la foto de Antes y Después ¿no?
No es que estuviera muy destrozado, solamente un poco rota la tapicera de donde se apoyan los brazos. Pero la madera estaba impecable y no sabéis como pesa. Se nota que es un sillón de madera maciza.


Esta foto que tenéis aquí son los travesaños que tiene debajo.
Ya se ve como queda después de darle el decapante y lijar y lijar y lijar.
La verdad es que me llevó mucho tiempo y esfuerzo, no nos vamos a engañar.
Utilicé un decapante muy espeso que compré en una tienda especializada. Su utilización es fácil. Se da por toda la superficie que se quiere decapar con una brocha, se deja el tiempo que pone en las instruciones del producto y a esperar.
Cuando pasa el tiempo requerido, se lija con un estropajo de lija muy gordo. Hay que tener en cuenta que hay que quitar, la pintura que tuviera y el barniz.
En esta foto ya está todo el proceso terminado.
Aquí se aprecia muy bien el color que tenía el sillón.
Parece un color nogal además brillante debido al barniz.
Y en esta otra se ve muy bien cómo se ha quitado por completo la pintura y el barniz. La madera está en su estado original. Y se aprecia la veta.
Quería enseñaros esta foto porque aquí se ve el primer paso de la lija gruesa.
Después de darle el decapante por toda la superficie, esperar y lijar con estropajo grueso, principalmente lo que se quita es el barniz, pero si os fijáis el color que queda es oscuro pero mate, sin brillo ninguno.
El segundo paso es coger estropajo de lija más fina y empezar a quitar todo el color de la madera.
Lo bueno de este sillón es que la madera natural tiene un color muy bonito y además se aprecia muy bien la veta.


Esta foto es la pata. Lleva mucho, pero que mucho trabajo, porque la superficie no es regular. No veáis el trabajo que cuesta meter la lija en esos huecos de la madera. Además teniendo en cuenta que todo el proceso es manual, ya que no tengo ninguna lijadora eléctrica ni nada parecido, todo a manita.



Y ahora como en todo ANTES Y DESPUÉS, viene el después.
Se me olvidaba. En las fotos anteriores está la madera al natural después de lijarla.
Lo único que hice finalmente fue darle un barniz natural incoloro satinado. Me gusta mucho este tipo de barniz satinado porque solamente tiene un poquito de brillo. Ahora lo vais a ver, lo bien que queda.
Pues lo dicho: éste es el después.
















Y ahora van los agradecimientos. Empiezo
En primer lugar quiero dar las gracias a mis compañeros de trabajo, que me ayudaron a llevármelo, porque yo sola no hubiera podido. También hablamos mucho de cómo iba a restaurarlo y cada uno me daba su opinión personal.
Lo que estaba claro era que tenía que decaparlo y lijarlo. Eso sí, pero en lo que tenía mis dudas era si lo iba a pintar y en qué color. Pensé pintarlo al principio en color blanco roto, y hasta pensé en colores como el plateado y el dorado. Es que la imaginación corre mucho y tiene patas. Pero para mí, ya eran palabras mayores lo de pintarlo.
Me aconsejaban una cosa u otra y es que durante un tiempo fue motivo de conversación. También hablábamos mucho de la tapiceria. Lo que estaba claro, es que al ser de capitoné no podía ser una tapiceria de rayas, así que había que buscar motivos pequeños florales o un color liso. Hasta una compañera me trajo un catálogo de tapicerias de un amigo suyo que se dedica a ésto.
Hablamos mucho del sillón y por supuesto nos reímos mucho.
Al final como habéis visto, no lo pinté, era complicado para mí, ya que nunca había hecho nada de ésto. 
El tema tapiceria lo dejé en manos de profesionales. Finalmente fue un tapicero recomendado por una compañera mía y que hizo un buen trabajo y a muy buen precio.
La tela la compré en Madrid, en una tienda que hay muy cerca de la plaza mayor, si conocéis la zona sabréis que por ahí, hay muchas tiendas de telas, lanas y mercerías. Me encanta ir de vez en cuando a echar un vistazo.

Y agradecer especialmente la ayuda que obtuve por parte de mi hermana. Ella fue la que me orientó desde el principio al final, desde como decaparlo, lijarlo, hasta que barniz sería el más apropiado de utilizar, y también me ayudó a restaurarlo. Nos pasamos un par de tardes con lija en mano. Gracias a sus consejos, finalmente me decanté por barnizarlo, y creo que fue una decisión muy acertada. Gracias hermana, siempre eres de gran ayuda.

Pues ya sabéis, no tiréis nada, o sí, pero avisarme que yo lo rescato. Si veis algo tirado podéis darle una segunda oportunidad, es cuestión de ganas y al final siempre os alegraréis del trabajo realizado.
Espero que os haya gustado mi "SILLÓN CAPITONÉ LUIS XV". A mí me encanta y cada día me alegro más de haberle dado una segunda oportunidad.
Feliz fin de semana.
Un beso

Este DIY participa en la fiesta de enlaces de las #diogeneras. Es la primera vez que me uno a ellas en esta iniciativa. Os recomiendo que visitéis su blog, tienen cosas espectaculares.
Gracias chicas por unirnos en estos proyectos.